Sunday, July 6, 2014

Poema: Despecho

Hola lectores!
El último día de nuestra semana de la poesía ha llegado, y para despedirlo, analizamos por una vez más un trabajo poético, esta vez de la uruguaya Juana de Ibarbourou, con un poema a la terquedad, el orgullo, y el despecho.

DESPECHO
¡Ah, qué estoy cansada! Me he reído tanto,
tanto, que a mis ojos ha asomado el llanto;
tanto, que este rictus que contrae mi boca
es un rastro extraño de mi risa loca.

Tanto, que esta intensa palidez que tengo
(como en los retratos de viejo abolengo)
es por la fatiga de la loca risa
que en todo mi cuerpo su sopor desliza.

¡Ah, qué estoy cansada! Déjame que duerma;
pues, como la angustia, la alegría enferma.
¡Qué rara ocurrencia decir que estoy triste!
¿Cuándo más alegre que ahora me viste?

¡Mentira! No tengo ni dudas, ni celos,
Ni inquietud, ni angustias, ni penas, ni anhelos,
Si brilla en mis ojos la humedad del llanto,
es por el esfuerzo de reírme tanto...

La autora nos dice con el título que el poema trata sobre el ''despecho'', y a continuación asegura estar feliz, estar cansada de reír; dice que ''este rictus que contrae mi boca es un rastro extraño de mi risa loca'', aunque desde  ya sabemos que nos miente, que en realidad ha estado llorando, y no de felicidad.
Ibarbourou ralla en lo irracional, atribuyendo su desgaste, su frágil cuerpo corroído por la tristeza, a la risa, asegurando en la segunda estrofa que su palidez no es más que consecuencia de sus carcajadas.
La autora nos causa pena y compasión, pues al parecer rechaza cualquier ayuda, cualquier preocupación ajena, diciendo que nunca se ha encontrado más feliz, a pesar de que todo apunta hacia lo contrario. La mujer dice ''Déjame que duerma'', y afirma orgullosa y terca que ''la alegría enferma''.
Su fachada en vano, pues para todos queda claro que la mujer en su interior vive iracunda e impotente, mas pronto deja escapar las emociones suprimidas, asegurando llena de furia que no tiene ''(...) ni dudas, ni celos, ni inquietud, ni angustias, ni penas, ni anhelos (...)''; la autora nos deja con la duda de cuál es la naturaleza de aquellos ánimos, el por qué de toda su triste dejadez.
Las primeras tres emociones que la mujer asegura no tener demuestran rabia, y cuando habla de penas, traiciona la tristeza que inútilmente intenta ocultar; finalmente, al decir que tampoco tiene anhelos, la autora deja ver qué tan triste y desolada estaba, claramente había perdido el afán de vivir y las ganas de lograr grandes cosas.
Ibarbourou concluye diciendo una vez más que aquella humedad en sus ojos no son más que el resultado de la risa, y la constante repetición nos dice que está resentida, que oculta su tristeza por orgullo, pues no quiere darle el gusto a quien la ha herido, y prefiere afirmar que se ha reído en cantidad, tal vez como promesa de venganza.
Este poema cuenta, según mi parecer, la historia de una persona fuerte, que ha sufrido grandemente y tiene derecho a llorar, pero que aun así no se permite el gesto de debilidad. Dicha persona ha llorado hasta el cansancio, llengando al punto en que  se siente despechada, siente que lo que le ha sucedido la ha despojado de su humanidad, y le ha quitado sus dudas, celos, inquietudes, angustias, penas, y anhelos. En aquel momento la mujer se siente vacía, y su vida es un ciclo sin sentido para ella. Pienso que el poema relata aquel ciclo, durante un período indefinido, quizás porque el tiempo también había perdido significado.
Son versos tristes, aunque representan el despecho a la perfección, y demuestran todo el daño que el mismo puede tener en un ser.

Juan de Ibarbourou
Nace el 8 de marzo de 1892 en Cerro Largo, Uruguay. Hija de españoles residentes en Uruguay, Juana asegura haber tenido una niñez feliz e irrepetible.
Escritos entre 1918 y 1921, sus primeros tres poemas fueron llamados Las lenguas de diamante, El cántaro fresco, y Raíz Salvaje, y en Montevideo, al que se mudó a la edad de 18 años, residió hasta su muerte.
Cuando cumple veinte, la joven adopta el apellido de su cónyuge, y seis años después es apodada ''Juana de América''.

En 1947 empezó a formar parte de la Academia Nacional de Letras, para tres años después presidir la Sociedad Uruguaya de Escritores. Fue premiada en España cinco años más tarde, y en 1959 se convirtió en la primera en recibir el Gran Premio Nacional de Literatura, para veinte años más tarde fallecer, siendo honrada con un día de duelo nacional, y convirtiéndose en la primera mujer uruguaya en ser enterrada con honores de Ministro de Estado en su país natal.

Saturday, July 5, 2014

Poema: A la sangre

Hoy le tocaría a un dominicano, Franklin Mieses Burgos, cautivarnos con su poema en el penúltimo día de nuestra semana de la poesía.
He escogido uno inusual y distinto; Mieses Burgos le dedica sus versos a la sangre, aunque, ¿Se refiere a ésta?

A la sangre
Agua de soledad, agua sin ruido,
desatado cristal de pura fuente;
agua que va cayendo interiormente
en mi cielo más hondo y escondido.

¿Qué misterioso viento sumergido,
tu natural hechura de torrente
transfigura ideal y simplemente
en un rojo clavel enardecido?

Hay un íntimo dios que te construye.
El mismo dios que lento de ti fluye
por los labios abiertos de la herida.

Vivo clavel humano que perdura
sujeto por la leve arquitectura
de la fugaz estatua de la vida.

Al leerlo he quedado fascinado con el poema, tal vez porque comparto las mismas interrogantes que el autor sobre el humano, sólo que no de su fisiología, y algo me dice que Mieses Burgos tampoco.

Me pregunto por qué le llama ''Agua de soledad (...)''; podría ser porque la sangre sólo trae consigo tristeza, sentires negativos, en algunos casos, soledad. Aunque al leer más de la primera estrofa, veo caer  la lluvia en mi mente, pienso que el autor compara la sangre con la lluvia, que ciertamente es conocida por infligir melancolía; Mieses Burgos dice que esta lluvia cae sin ruido, que cae interiormente, de un cielo escondido.
Nos da a pensar en su segunda estrofa que aquella precipitación innatural de la que habla también trae consigo vientos, unos misteriosos, y probablemente se refiere a que la sangre destruye, que se lleva consigo todo en su camino, trayendo la muerte. A continuación, solo he interpretado que aquel clavel enardecido del que habla es representativo de la sangre.
Del verso ''Hay un íntimo dios que te construye'', extraigo que el autor habla de la vida, pues es ésta la que ''construye'' la sangre, digamos que le da sustento, e igualmente de la sangre fluye la vida cuando sale a borbotones ''por los labios abiertos de la herida'', dando paso, lógicamente, a la muerte.

Mieses Burgos hace referencia, según mi parecer, a la fragilidad de la vida, cuando dice en su última estrofa que el clavel humano, siendo éste la sangre, ''(...) perdura sujeto(a) por la leve arquitectura de la fugaz estatua de la vida''; o sea que la sangre depende de la vida, y la vida depende de la sangre, siendo la primera efímera y delicada, pues depende de una ''estatua'' quebradiza e irrecuperable para perdurar.

Juzgando un libro

El mercado está lleno de libros de todo tipo y de toda clase, por lo que saber qué tan bueno es cada uno cuando ya lo has leído es significativo.
Aunque sentirse identificado con la historia y conectar con los personajes es importante, sólo conforma un factor de los muchos que hacen buena, relativamente, a una novela. Así que, a raíz de mi experiencia con la lectura, hoy me dispongo a enseñarles cómo ser un juez imparcial de libros, claro, tomando en cuenta que mi opinión es inexperta y aficionada.
Para empezar, un libro se mide, comúnmente, de acuerdo a la complejidad y originalidad de su trama; una bonita historia de amor en la que la pareja se conoce, lucha con adversarios que se oponen a su unión, finalmente inician un noviazgo, y luego de una ruptura temporal, contraen nupcias para vivir felices para siempre, es interesante, o más bien se limita a consumir tu tiempo por medio de sucesos predecibles, repetitivos, y que honestamente ya has visto en alguna otra parte, pero que al fin y al cabo cumplen su función a la hora de entretenerte. No obstante, una verdadera historia introduce personajes, muchos, algunos enigmáticos, que te hacen dudar de sus intenciones; tiene momentos clave, luego te sorprende con pasados misteriosos, con reapariciones de quienes considerabas ya ajenos al argumento, y dependiendo de la historia, te mantiene asombrado con vueltas y complicaciones, siempre con un final innovador y sin precedentes.

La narración del autor es clave; soy de las que se deleita con las palabras inusuales, aquellas que consiguen describir una escena con especial certeza y exactitud, y aunque de vez en cuando te obligan a buscar un diccionario, el placer de leer un texto poéticamente escrito, no necesariamente en verso, es inigualable. Siento que la novela requiere otro tipo de expresión; no es lo mismo que escribir un guión, en el cual los diálogos son corrientes, pues para eso no hay más que encender el televisor o simplemente oír conversaciones ajenas; las letras en una novela deben ser música para los ojos y la mente.
Urra para el autor si los personajes parecen reales, sus acciones y palabras con características de sólo uno, particulares, de modo que cuando se finalice el libro aquellos parezcan uno más de tus conocidos, y que el recuerdo del libro se asemeje al sentimiento de algo vivido.
Cuando se lee un buen libro, la palabra ''lee'' debe ser sustituida por ''vive'', pues leer no es la acción que describe lo que es sentir por los personajes, sufrir con sus padecimientos, y celebrar en sus victorias; cuando se vive un buen libro, tu percepción de la vida puede evolucionar; las enseñanzas que una novela te deja acostumbran a permanecer, y la vida está llena de situaciones similares a las que en ellas acontece, por eso, cuando en tu camino se cruce un problema de similar carácter, podrás decir con autenticidad que ya lo has vivido, y que ciertamente puedes nutrirte del conocimiento y habilidad de aquel autor, pues sus palabras te han ayudado a prepararte para la realidad.
Si es aquél el sentimiento que te llena cuando concluyes la última página de un tomo, entonces puedes decir, sin duda, que aquel fue un gran libro.

Friday, July 4, 2014

Poema: Status de señora

Hola lectores!
A tres días de finalizar con nuestra semana de la poesía, discutimos una vez más un poema breve.
Hoy honramos a las mujeres dándole la oportunidad a una poetiza mexicana, Lina Zerón, hablando de nada más y nada menos que la femineidad, en su poema ''Status de señora''.

Status de señora
Sola,
día a día contemplo la fuerza
con que se impone el alba
mientras coso tu nombre en las cortinas.
Sola,
habitante soy de una bella casa
donde mi persona es el mejor adorno
que de vez en vez de lugar cambias
pero nada es mío según las actas.
Sola,
con mi status de señora bien casada,
esposa del brillante ejecutivo
que entiendo vive conmigo
por las huellas que deja en la cama.
Sola
cada noche río a carcajadas
con mi sombra de gran dama
y contemplo el rostro de la perfecta esposa
que desearía por una noche ser tu cortesana.

La poetiza claramente está expresando una queja, habla de no estar contenta en un matrimonio, y hace énfasis en la soledad de ser una esposa, siendo la primera palabra que utiliza ''sola''.
Zerón en su primera estrofa dice que extraña a alguien, quien más temprano que tarde descubrimos es un hombre; nos da aquél parecer cuando habla de contemplar diariamente el alba ''mientras coso tu nombre en las cortinas'', dándonos a pensar que espera por el regreso de aquel ser.
Luego habla de una bella casa, donde ella habita, aunque nos da indicios de que no está conforme, que la belleza de sus aposentos son de poco valor para ella; dice ''donde mi persona es el mejor adorno'', claramente exponiendo que su ser sí tiene valor, que su persona para ella es merecedora de atención.
Al matrimonio una vez más hace referencia cuando habla de bienes y actas.
Nos revela finalmente el por qué de su pesar cuando nos dice que su esposo, el ''brillante ejecutivo'', brilla por su ausencia, pues de él en la casa solo se puede advertir su rastro, las arrugas que deja en la cama cuando, supongo, se va desde muy temprano y regresa cuando ya todos duermen.
Parece que a Zerón, su reflexión en el espejo le parece cómica, tal vez patética, ya que declara en su cuarta y última estrofa que ''cada noche río a carcajadas (...) y contemplo el rostro de la perfecta esposa (...)'', para así concluir manifestando explícitamente que extraña a aquel brillante ejecutivo, con las palabras ''desearía por una noche ser tu cortesana''.
Éste claramente es un relato de un matrimonio destrozado, en el que el hombre se limita a traer el dinero a la casa, y la mujer, lamentándose, se pregunta cómo lo que tenía llegó a convertirse en un patético status de señora; es el recuento profético de cómo es la unión de dos personas en la actualidad; son versos que te hacen reflexionar, y si eres mujer, te alientan a no conformarte con la soledad de una casa vacía. 


Reseña: La Magia de Recluce

La Magia de Recluce
Hola lectores!
Hoy comparto con ustedes la famosa novela de aventura y fantasía ''La Magia de Recluce'', del americano L. E. Modesitt, Jr., que fue publicada en 1991. El libro forma parte de una extensa saga que hasta hoy continúa añadiendo a su colección, y que actualmente cuenta con dieciséis libros.

ARGUMENTO
Portada original
El joven Lerris de veinte y tantos años nació y se crió toda su vida en la gran isla de Recluce, un imperio que se mantiene erguido gracias al régimen de puro orden bajo el cual sus habitantes deben vivir en todo momento, temiendo y rechazando el caos, considerador por todos allí como el equivalente del mal y la destrucción.
Algunos en Recluce no se atienen a la perfeccionista forma de vida del lugar, enfrentando como última opción una dura decisión entre el exilio y el emprender un viaje para entrenase y descubrir cuáles son sus aptitudes, y cuál es el camino que deben tomar hacia aquél lugar al que realmente pertenecen.
Lerris está entre aquellos que ven Recluce como una tierra aburrida, absurda, pues no ve la necesidad de hacerlo todo con extremo cuidado al detalle; Lerris siente que su dedicación y esfuerzo valen más que eso, por lo que luego de hacer un último intento de distraer su incomodidad como aprendiz de carpintero de su tío Sardit, y al notar que la  labor no es muy distinta a todo lo que Recluce tenía para ofrecer, el joven tacha la posibilidad de exilio, teniendo en cuenta que jamás podría volver a su tierra, y finalmente considera iniciar una aventura hacia la tierra de los Hechiceros del Caos; poco sabía Lerris que allí conocería su verdadero potencial, y que el camino por el que la magia lo llevaría sería mítico e inimaginable, pronto, el orden de Recluce quedaría atrás; Lerris finalmente conocería todos los males y peligros que la vida real fuera de las fronteras entre las que creció encierra, y las herramientas que el Dangergeld le proporcione le serían indispensables para su camino.


MI OPINIÓN
Mapa de Recluce
Leí ''La Magia de Recluce'' cuando era muy joven y tenía cero experiencia con los libros de fantasía, luego me di cuenta de que es una historia emocionante, compleja, y llena de aventuras inigualables.
Para iniciar, el libro tarda un poco; la narración de Modesitt es pausada y va cargada de sumos detalles, sin embargo, vale la pena cuando finalmente arranca y la magia te envuelve; éste es uno de los tomos que no puedes soltar hasta acabar, y mientras lo lees te absorbe en un trance de fascinación.
De la saga en general no podría hablar, pues sólo he leído el primero de sus dieciséis libros, y mi opinión fue favorable.
Cuando era más niña mi papá trajo este libro a la casa de un viaje que hizo a España; me dijo que no le había gustado y que podría quedármelo; yo era una amante de la lectura así que no pude hacer más que aceptar, aunque ciertamente el grosor del libro me intimidó en gran medida, sin mencionar el hecho de que sus páginas estaban tan cargadas como las de una enciclopedia, y a aquella edad mi experiencia se limitaba a libros de no más de 200 páginas; días después concluía mi lectura e ignoraba que muchas otras secuelas le seguían a ''La Magia de Recluce'', probablemente hubiera encontrado la manera de hacerme con el segundo de saber dónde y cómo.

Versión que leí
Los amantes de la fantasía pueden dejar de buscar ya mismo, la saga de Recluce es todo lo que han estado esperando, pues es una lectura llena de viajes, lugares impronunciables, personajes interesantes y, quién lo diría, hasta una historia de amor.
Lerris, el personaje principal, aprende mucho y es un ser mejorado al final del libro; me encantó que la historia nunca se queda estática, Lerris va de aquí para allá y siempre llega a lugares más sorprendentes; el diálogo abunda y las palabras describen ciudades y más aventuras por descubrir.
Si hay algo que los interesados en el libro deben saber, es que ''La Magia de Recluce'' es una novela compleja, y aunque eso la hace interesante, a veces se les hará la tarea difícil de seguir la trama yrecordar los detalles de las páginas anteriores; el libro debe ser leído cuando se esté concentrado, aunque tal vez solo me pareció así porque cuando la leí era muy joven; hoy he releído un poco para recordar, y noto trozos de lo que vi hace años, un mundo lleno de lugares que a veces es recomendable apuntar para no olvidar. No obstante, me parece que vale la pena el esfuerzo.
Esta de las pocas novelas de fantasía que he leído, y me ha gustado grandemente, si fuera a recomendar libros para los seguidores del género, definitivamente éste estaría entre ellos.
La narración de Modesitt es motivo de asombro; empecé a hojear para recordar los detalles básicos, y al cabo de minutos me di cuenta de que olvidé por completo todo lo que iba a hacer; ''La Magia de Recluce'' es una novela interesante y cautivadora que requiere de lectores dedicados y pacientes, suerte para mí que cuando se trata de leer, aquellas cualidades me definen; si a ti también, no dudes en conseguir una copia de ''Recluce''.


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Thursday, July 3, 2014

Poema: La niña que se va al mar

Hola lectores!
Éste me parece a mí un poema simple, pero que dice mucho.
Hoy discutiremos los versos del reconocido poeta español Rafael Alberti, escogiendo de su extenso repertorio, el poema ''La niña que se va al mar''.

La niña que se va al mar
¡Qué blanca lleva la falda
la niña que se va al mar!

¡Ay niña, no te la manche
la tinta del calamar!

¡Qué blancas tus manos, niña,
que te vas sin suspirar!

¡Ay niña, no te las manche
la tinta del calamar!

¡Qué blanco tu corazón
y qué blanco tu mirar!

¡Ay niña, no te los manche
la tinta del calamar!

Opino que Alberti habla en su poema sobre la inocencia infantil, la ignorancia de los niños con respecto al peligro de la vida, a las amenazas existentes bajo cada piedra.
El  poeta le advierta a una niña que ''se va al mar'' que tenga cuidado con ''la tinta del calamar'', que supongo simboliza los peligros de la vida.
Repetidas veces el poeta menciona que la niña es blanca, refiriéndose a su mirar, a sus manos, su falda, y a su corazón, lo que me hace pensar que en realidad está hablando de su pureza de espíritu y de corazón, aunque metafóricamente. El autor dice que la niña corre peligro al entrar al mar, o sea, al aventurarse sola por el mundo, y que su pureza corre peligro de ser manchada por entes ajenos a ella, en este caso, un calamar, aunque el mismo podría representar cualquier objeto, sea animado o inanimado, que la vida traiga al camino del infante.
La niñez es frágil, y Alberti expresa en verso su preocupación hacia la misma, a la vez que admira esa inocencia inmaculada y pulcra; ¿sería arriezgado suponer que la envidia? Pues habla de ésta con suma fascinación, siendo cada verso una exclamación.